Dos cazadoras y un destino

Un diario en el que dos cazadoras escriben sus vivencias. Un punto de vista personal sobre lo que pasa por la mente de dos personas que son diferentes al resto, aunque tienen los mismos miedos e inquietudes.

Nombre: Isabel
Ubicación: Spain

viernes, abril 29, 2005

Cuando el mal adopta otras caras

Nunca se sabe dónde puede esconderse el mal. Si algo he aprendido a lo largo de estos meses como cazadora es que aquello de "las apariencias engañan" es una verdad auténtica. Detrás de las caras más angélicales puedes encontrarte los pensamientos más perversos y viceversa.
Este pensamiento filosófico me ha surgido después de haber tenido un breve encuentro con el nuevo tutor que nos ha mandado el consejo de vigilantes. Desde que han tenido la ocurrencia de que a B y a mi nos falta formación no hacen nada más que obligarnos a asistir a clases sin sentido, porque nos quitan un tiempo que deberíamos estar usando en patrullar.
El caso es que este nuevo individuo se dirige a nosotras con una condescencencia un tanto sospechosa. No había visto tanta superioridad y estupidez inglesa junta desde que conocí a Wesley y, a pesar de todo, este último logró convertirse en un hombre de provecho, algo que el nuevo profesor nunca llegará a ser.
Me pone nerviosa que lo dé todo por supuesto y que menosprecie el trabajo previo que gente como Giles ha estado realizando. Puede que tengamos carencias pero de lo que estoy segura es que estamos plenamente capacitadas para llevar a cabo nuestra misión. A pesar de los pocos ánimos y estímulos que recibamos de su parte.
En esos momentos recuerdo las palabras de la gran Buffy el día en el que el Consejo decidió examinarla para ver si estaba preparada para recibir la información sobre Glory. Me gustó aquel discurso y lo tengo grabado en la memoria.

He tenido que escuchar a mucha gente en los últimos días puntualizando lo poco importante que soy. Ya he averiguado la razón: el poder. Yo lo tengo y ellos no y les molesta. He estado hablando con Glory. Hemos mantenido lo que su retorcida mente considera una conversación civilizada porque necesita algo de mí, porque tengo poder sobre ella. Ustedes no han venido desde Inglaterra para determinar si me merezco volver a ser aceptada. Han venido a suplicar que les acepte yo a ustede, que les dé trabajo y algo de sentido a sus vidas. Son vigilantes y sin una cazadora lo mismo les daría estar viendo teatro televisado. No pueden frenar a Glory, no pueden hacer nada con toda la información que tienen salvo publicarla en la revista titulada "la gente piensa que estamos locos". Puede que sean buenos en su trabajo. La forma de comprobarlo es si trabajan conmigo.
Cuando veo que alguien viene a por mí sin motivo, trató de buscar las causas y a menudo me doy cuenta de que suelo valer mucho más que ellos. Porque, aunque no sea consciente de ello, tengo algo que ellos envidian y eso me hace sentir bien, poderosa. No sé si serán los poderes de cazadoras, pero tener un poco de seguridad en una misma a veces se hace necesario para poder sobrevivir.