Recordando viejos tiempos
Creo que hoy he vuelto un poco loco al pobre Giles. A pesar de ser un gran vigilante creo que ya no tiene la misma energía que antes y de vez en cuando se le va la cabeza. Esta mañana, mientras que entrenábamos, nos ha estado llamando todo el rato Buffy y Faith. De acuerdo que con eso de que seamos una morena y una rubia tiene un pase y también se lo permito porque a la pequeña Anna la suelo llamar B con frecuencia, pero es sólo porque me recuerda mucho a Buffy.
No tuve tiempo de conocer a la "gran cazadora" en persona. Ahora somos demasiadas y, a pesar de que alguna vez he estado en Roma, no he podido preguntarle todo lo que me gustaría. Supongo que ahora debe ser todo más fácil para ella, sobre todo si tenemos en cuenta que ya no se encuentra sola porque hay cientos de chicas repartidas por el mundo ayudándole a hacer su trabajo. Sin embargo, no paro de preguntarme qué es lo que habría pasado si Willow no hubiera llegado a hacer ese conjuro. Quizás ahora tendría una vida más tranquila, aunque lo dudo porque soy inquieta por naturaleza. Pero lo que es seguro es que no habría descubierto todas esas cosas que se esconden en la noche.
Giles me sigue dando la tabarra y voy a tener que dejar de escribir por hoy. Es una pena, aunque tampoco es que estuviera demasiado inspirada. Seguiré dándole vueltas a la cabeza un rato y luego a descansar. Que esta semana hay que volver a las aburridas clases con los del Consejo... Desde luego, ese conjuro no ha traido demasiadas cosas buenas, al menos para las cazadoras.

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