Cada historia tiene un comienzo
"En Sunnydale, la gente pasea a sus perros como si no pasara nada. Pero el mal está al acecho tras una nube de oscuridad tejida de noche sin estrellas y muerte. El mal asfixia las lápidas de quienes murieron y quienes no encontraron la paz. Se filtra entre las tumbas y habita en los huesos enmohecidos y las mortajas harapientas.
Mientes, mientes al aparentar que las cosas son como deberían ser. Pero las sombras lo devoran todo. Los vampiros son los dueños de la noche y hasta los demonios se reúnen.
Mientes y acechas a las cazadoras. Sé que las quieres. Tu apetito es voraz y tu maldad claman su destrucción. Apenas puedes esperar a degustar el alma de las cazadoras. " (Giles)
En cada generación, nace una cazadora, una elegida para luchar contra las fuerzas del mal. Desde el momento en el que reciben la llamada, su vida cambia y también su perspectiva, sus sueños, sus deseos.
El mal puede estar en cualquier sitio, incluso dentro de ellas mismas y la lucha es eterna, nunca gana nadie porque siempre se pierde algo en la batalla.
Lo que ocurre es que a veces se cuenta con una ayuda y el destino es caprichoso por lo que la historia no siempre se repite. Ahora la Cazadora, la eterna solitaria, cuenta con alguien como ella, que sabe comprenderla y que posee los mismos miedos y responsabilidades. El juguetón destino ha decidido que sean dos las que combatan contra el mal y contra ellas mismas.
