Dos cazadoras y un destino

Un diario en el que dos cazadoras escriben sus vivencias. Un punto de vista personal sobre lo que pasa por la mente de dos personas que son diferentes al resto, aunque tienen los mismos miedos e inquietudes.

Nombre: Isabel
Ubicación: Spain

miércoles, marzo 02, 2005

Caminando con la muerte

Se supone que, siendo una cazadora, la muerte forma parte de tu trabajo diario. Ella siempre está presente en tu día a día. Eso hace que la mayoría de la gente crea que ya nos hemos acostumbrado a ella, pero no es así. Sobre todo, cuando la muerte te toca tan de cerca.
Estás entrenada para acabar con criaturas que no pertenecen a este mundo, a demonios que amenazan a las personas que te rodean y estás preparada y cualificada para hacerlo. Pero contra la muerte no se puede luchar y lo malo es que termina llevándose a todos aquellos que quieres.
El sentimiento más frustrante que se puede experimentar es el de ver cómo las personas que están cerca de ti sufren y tú no puedes hacer nada para detener ese sentimiento. Puedes coger una estaca y clavarla en el corazón de esos no-vivos, pero no puedes traer de vuelta a los que se fueron. La impotencia puede ser una gran enemiga, especialmente cuando comienza a minar tu moral.
Por eso, Giles siempre había tratado de cuidar ese aspecto en el entrenamiento; puesto que la debilidad psicológica puede acabar con un duro entrenamiento, puede hacer que se pierda la concentración y puede llevarte a tu más estrecho encuentro con la señora de la guadaña.
El único consuelo que se encuentra cuando se experimenta una pérdida es tratar de pensar que la rueda de la vida continúa girando y que tal vez tu camino vuelva a encontrarse con el de esa persona en algún momento de esta existencia o de la siguiente.