Un poco de diversión
Este nuevo vigilante es un auténtico rollo. Yo me quejaba de que Giles daba la lata con eso del destino y las responsabilidades pero es que éste es aún peor. Yo creo que ni el tal Wesley, que ahora lleva a Carolina, podría llevar a una cazadora a tal nivel de estrés. Ya no sé qué hacer para que me deje en paz. Llevo una media de tres vampiros por día y aún así parece que no está contento. Así que he decidido pasar de él y tomarme el día libre.
Sé que debería estar patrullando y asegurándome de que la ciudad es un sitio tranquilo, un remanso de paz. Pero también sé que eso no es nada más que una mera utopía, que por mucho que haga no conseguiré terminar con todos ellos porque no hacen sino multiplicarse. Matas a uno y enseguida surgen otros diez. Por lo menos, me conformo pensando en que la boca del infierno más próxima está a unos veinte kilómetros y que allí ya hay una cazadora asignada únicamente a mantener nuestro espacio tranquilo.
Así que he decidido salir. Hoy quiero violencia, pero no de la que suelo tener habitualmente con los seres de la oscuridad sino de esa que se encuentra entre las sábanas. Me he enfundado en mis pantalones negros de cuero y ese top que tenía olvidado en el fondo del armario y que simplemente era un recuerdo más de cuando yo tenía vida. Durantes las próximas horas pienso ser una chica normal.
Lo único que quiero es ir a un bar, poder bailar un rato y beber un poco sin que nadie diga que tengo que tener en cuenta que soy una de las elegidas. Quizás ése es el problema que tenemos todas nosotras. Ya no se trata de que seamos LA elegida. Ahora somos muchas, ya no somos especiales ni tenemos por qué sentirnos solas porque hay más como nosotras. Quizás por eso me merezco un día libre. Ya que no puedo tener vacaciones, que al menos me dejen vivir de vez en cuando.
No busco estar permanentemente de fiesta, porque en el fondo soy una chica responsable. Pero al menos, por unas horas, me gustaría pensar que soy una chica corriente, que puedo echarme un ligue y disfrutar, tan sólo disfrutar.
Quién sabe lo que puede deparar la noche? Quizás en la oscuridad acechen monstruos, pero en esta noche, yo voy a ser la única peligrosa entre las sombras.
